FRANCISCO BRAVO H. SRIO.GENERAL

QUE FRIEGA NOS DIERON  ESOS DE LA CNTE
QUE FRIEGA NOS DIERON ESOS DE LA CNTE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reforma educativa, “un error y un acto fallido”, dicen Hugo Aboites y la CNTE

2 enero, 2013 | Categoria: Educacion,_portada4 | Escrito por: Edición 

Celic Mendoza Adame

La reforma educativa es un error desde el momento que parte del principio de que los maestros son culpables de la actual situación de la educación en el país, consideró Hugo Aboites Aguilar.

El profesor e investigador titular del Departamento de Educación y Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco (UAM-X) en entrevista con La Jornada Michoacán señaló que ese enfoque “tan limitado” causa una distorsión enorme en el sistema educativo: “(los profesores) se sentirán señalados, perseguidos; hay una tarea que sigue sin realizarse, que es la de mejorar la educación mexicana. El esfuerzo debería enfocarse en una discusión amplia para decidir cuáles son los temas fundamentales del problema que tiene la educación y en donde participen todos los sectores, desde gobierno y diputados, hasta maestros y padres de familia para tener claridad de cómo se vive en cada región y las necesidades concretar”.

Sostuvo que  el hecho de poner un punto de partida de la mejora educativa bajo la mayor reglamentación y so pretexto de la productividad es un enfoque equivocado porque “la educación fundamentalmente es un acto creativo, de proceso, de descubrimiento. Eso no se puede hacer a partir de regimentar; deberían buscarse condiciones con mayor creatividad”.

La educación, señaló, debe dejar de ser vista como un botín político y convertirse en el principal motor del desarrollo social del país.

Cuestionado sobre si se esperaba algo diferente del gobierno de Enrique Peña Nieto, dijo que “como investigadores que algunos no esperábamos mucho, pero siempre es mala noticia ver que se confirman varios augurios. El problema está en que el Estado mexicano ha cambiado de orientación, ya no es un Estado al que le interesen los grandes grupos sociales o la educación para todos los principios centrales de una sociedad organizada. Le interesa mantener el contexto de favoritismo para grupos empresariales novedosos, con Estados Unidos o con centros financieros internacionales a pesar del costo de violencia, pobreza, falta de empleo y exclusión que tiene como raíces la falta de educación, de oportunidades para la gente. Es un Estado que no puede contener fuerzas negativas”.

Aseveró que es posible echar para atrás un sistema que hasta el momento ha resultado dañino para la mayoría de los sectores de la población. “El problema es que mientras la ceguera de los gobernantes se agudice, la forma de echar para atrás se vuelve más conflictiva; anuncian una conflagración de mayor proporción, pero no nos conviene”.

 

Se requiere discusión

Por separado, la secretaria de Educación en Michoacán, Teresa Herrera Guido, dijo que antes de oponerse a la aplicación de la reforma educativa lo que se debe dar una discusión amplia, de tipo social, con los maestros y aportar a dicha reforma.

Al enfatizar que la SEE está obligada a ejecutar una ley que es propuesta del Ejecutivo y aprobada por los legisladores, consideró que “tiene sus claroscuros, como toda la realidad. Se tiene que hacer una discusión amplia, de tipo social con los maestros, antes de oponerlos, yo creo que a esas reformas se deben aportar situaciones logísticas de concreción en la realidad; en logística, en la concreción de ponerla en práctica, significa mucho trabajo de reglamentos, de visiones, pero lo más importantes es que se puede enriquecer más esa ley, con las aportaciones de los propios trabajadores del sector educativo”.

La funcionaria admitió que Michoacán presenta deficiencias serias en ese rubro; sin embargo, dijo que cualquier aportación que se pueda llevar sobre cómo se está trabajando con los maestros  agremiados a la CNTE será benéfica. “Aportación de innovación de beneficios educativos que beneficien a la comunidad a la sociedad, que podamos repuntar la condición de nuestro analfabetismo, no simplemente tecnológico, que es ahora en la actualidad, sino el analfabetismo de las letras básicas”.

Recordó que con la CNTE se trabaja en un Congreso de Educación, “y en esa amplitud de discusión nos convocaba también el secretario Emilio Chuayffet a tener trabajos permanentes con la Conaedu para llevar tareas concretas. Esto significa hacer los grupos académicos en la discusión y con los maestros en los diferentes partes del estado”, dijo.

Reconoció que los maestros ven en la evaluación un riesgo de expulse de su fuente laboral y eso es lo que se tiene que afirmar por el Congreso para que no suceda. “Se trata de un examen para reformular su condición y evitar que los maestros se queden anquilosados por años sin actualizarse, para que nos motivemos a continuar estudiando, un maestro tiene la obligación de estar continuamente formándose y capacitándose, leyendo para mejorar su trabajo. Estamos dentro de un sector con cambios constantes”, sostuvo.

 

Un acto fallido

En su oportunidad, el dirigente de la CNTE en Michoacán, Juan José Ortega Madrigal, consideró a la reforma educativa como un “acto fallido” y tras confirmar los amparos en contra de la misma consideró que lo aprobado por los legisladores “violenta la educación pública y traiciona los principios de Revolución Mexicana”.

A la par de las acciones legales, aseveró que se realizará una campaña de información en todo el país para dar a conocer lo negativo de la reforma educativa, así como la realización de foros regionales y una consulta nacional entre toda la base magisterial para que decida la realización de movilizaciones en todo el país, se tomen plazas, calles, se realicen plantones sin descartar la interrupción de clases.

Las acciones, explicó, se realizarán en diferentes estados del país para “difundir todos los aspectos que lesionan los derechos laborales del magisterio, pero también de la afectación a los padres de familia”.

Comentó que la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo, pretende “apoderarse de banderas que ha defendido la CNTE, y por eso busca copiar el plan de acciones que aprobamos en nuestro Congreso Nacional”.

 

L@s maestr@s de la novena salieron por miles a la calle, el reporte oficial mas de 80% de escuelas de educación básica en el D. F. en paro. Según Seguridad Pública mas de 30 mil maestr@s en la marcha. Y la decisión unánime de llegar a Los Pinos a pesar del “ofrecimiento” de recibir a una comisión en Gobernación si se desviaba la marcha. El Comité Ejecutivo Seccional Democrático consultando a los maestros en una gran asamblea de 30 mil voluntades que respondiendo a mano alzada: “vamos a los pinos”.

La comprobación que hoy hicimos paro para exigir: Cancelación del Examen Universal y de los Nuevos Lineamientos de Carrera Magisterial, Seguridad en el empleo y no mas contratos temporales, mejoramiento de los servicios médicos del ISSSTE, Congreso sindical sin trampas y por supuesto: fuera Elba Esther Gordillo del SNTE. Una comisión de 8 miembros del Comité Democrático fue recibida en los Pinos por Luis Arturo Matus, Jefe de la Oficina de Atención Ciudadana y por Laura Caballero Leal, Directora Adjunta de Atención Ciudadana de la Presidencia, quienes se vieron obligados a hacer los enlaces para que la comisión fuera recibida por el Subsecretario de Gobernación para atender las demandas y obligar a que funcionarios con capacidad resolutiva de la SEP y del ISSSTE, junto al Subsecretario de Gobernación reciban a la comisión el lunes 23 de enero a las 6 pm.

Sin duda, la contundencia del paro y la marcha demostró que el Examen Universal esta derrotado, que pese a amenzas y chantajes de autoridades y charros de Elba Esther Gordillo, l@s maestr@s de la novena decimos ¡BASTA! Es urgente que cada escuela decida cuales son los siguientes pasos y lleve sus propuestas al Pleno de Representantes que se realizará el 20 de enero a las 19:30 hrs. en el Auditorio “15 de mayo” en Belisario Dominguez 32.

No bajemos la guardia, informemos a los padres de familia de la problematica que enfrentamos y a l@s maestr@ que dudaron de la movilización sumemoslos a las proximas acciones. El triunfo esta cerca.

¡UNIDOS Y ORGANIZADOS, VENCEREMOS!

Comité Ejecutivo Seccional Democrático

 

 

DISCUSION DEL MARCO LEGAL PARA TRANSFORMAR LA EDUCACION

Es urgente llevar la cuestión del mejoramiento de la educación a un DEBATE NACIONAL porque hasta ahora prácticamente todas las iniciativas de mejoramiento de la calidad de la educación basadas en la evaluación, han  sido aprobadas a partir de funcionarios y “grupos pequeños de expertos” de la SEP o del sector privado, no pocos de ellos con nula experiencia en la práctica educativa y con poco conocimiento de las problemáticas locales.

Ampliar el círculo de discusión puede generar un material sumamente valioso para enriquecer la función legisladora del Congreso; por ello demandamos se abran foros más amplios de análisis y debate que confluyan en un gran Congreso Nacional Educativo, después de la realización de Congresos Estatales y Regionales que recojan las propuestas innovadoras y transformadoras de la educación en nuestro país; proponemos cuatro grandes principios que  pueden ser el comienzo de la discusión de un marco legal apropiado para el futuro:

  1. Para llevar a cabo la función de evaluación que le corresponde la autoridad educativa   se basará en la participación amplia de todos los actores directos del proceso educativo (estudiantes, maestros, padres de familia y comunidad) así como la participación de autoridades y la subsidiaria de expertos, centros de investigación y grupos sociales representativos con un interés legítimo en la educación.
  2. En ese proceso participativo, se procurará identificar las principales problemáticas educativas y sociales que afectan la formación de los estudiantes e integrantes de la comunidad, y generar propuestas de diagnóstico, tratamiento y solución de manera sucesiva a nivel de escuela, región, estado y  república.
  3. Para llevar a cabo este proceso constante, la SEP e instituciones y centros de investigación y formación, incluyendo las normales reconstituidas como centros de formación de maestros e investigación de alto nivel, proporcionarán asesoría, materiales y recursos, así como investigaciones y recopilaciones de experiencias y de datos derivadas de estudios y muestreos. De esta manera se buscará garantizar que los integrantes de las comunidades escolares puedan tener acceso a una visión regional y nacional de la situación de la educación y contextualicen así sus diagnósticos e iniciativas para que respondan a problemáticas más amplias que las de la mera escuela.
  4. Finalmente, en todo momento se asegurarán las autoridades y comunidades escolares de que no sean vulnerados los derechos humanos,  sociales y laborales de maestros,  estudiantes,  padres de familia así como el derecho de la comunidad a preservar y mejorar el proceso educativo local y a hacerlo parte de la respuesta educativa que se ofrece a la diversidad de lenguas y culturas que conforman la identidad plural mexicana, en el marco de una sola nación.

Por todos estos elementos, EXIGIMOS LA CANCELACION DEFINITIVA DE LA ALIANZA POR LA CALIDAD EDUCATIVA, por ser anticonstitucional y antipedagógica y de sus instrumentos punitivos: Acuerdo para la Evaluación Universal de los Docentes y nuevos Lineamientos de Carrera Magisterial y exámenes estandarizados a alumnos como ENLACE y PISA.

Solicitamos al Congreso sea sensible a estas demandas y actúe en consecuencia, como señaló José Martí: “La mejor manera de decir, es hacer”

¡UNIDOS Y ORGANIZADOS, VENCEREMOS!

COORDINADORA NACIONAL DE TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN

LA  EVALUACIÓN QUE TENEMOS, LA EVALUACIÓN QUE QUEREMOS.[*]

Hugo Aboites, UAM-X

Ponencia Magistral Dr. Hugo Aboites

Desde los años noventa en México los sucesivos gobiernos neoliberales, grupos empresariales, organismos internacionales y la misma Secretaría de Educación Pública federal y autoridades locales han impuesto una teoría y práctica de la evaluación muy distinta a la que nosotros proponemos.

1. Ellos plantean que la  evaluación es sobre todo  un acto de gobierno, nosotros luchamos por una evaluación que esté fundamentalmente en manos de estudiantes (alumnos), maestros, padres de familia, comunidades.

Decimos que han optado por una evaluación concebida fundamentalmente como un acto de gobierno, porque son los funcionarios, los empresarios y sus expertos los que determinan qué se va a evaluar, cómo se va a evaluar, cuándo se va a evaluar y con qué implicaciones. La escuela es tratada como una dependencia gubernamental más, sin darle el espacio de autonomía que necesita. La evaluación es concebida como una  inspección, como la que puede darse en el servicio aduanal o cualquier otro servicio gubernamental. Nosotros luchamos por una evaluación a cargo de los estudiantes (alumnos), maestros, padres de familia, comunidades, que en cada escuela dialoguen sobre los problemas y obstáculos que enfrenta la formación de los estudiantes para que se generen diagnósticos y propuestas de solución. Algunas propuestas podrán llevarse a cabo en el ámbito escolar mismo, otras deberán converger –junto con las de otras muchas escuelas- a los niveles regional, estatal y nacional. De esta manera podrá identificarse cuáles  son los problemas más recurrentes, cuáles los consensos en el diagnóstico y cuáles las propuestas que las autoridades educativas de todos los niveles deben retomar. La evaluación concebida como un acto colectivo de estudiantes, maestros, padres de familia, comunidades tiene una enorme solidez porque son ellos quienes mejor  conocen los problemas y esa visión –si se vuelve sistemática e informada- puede percibir realidades que no están al alcance de la limitada visión gubernamental. Las autoridades, sin embargo, deben participar en el proceso de evaluación a todos los niveles porque como responsables últimos de la situación de la educación a ellos les corresponde informar a fin de que la evaluación pueda ser cada vez más precisa y les corresponde contribuir de manera decisiva a materializar las iniciativas sólidas que se generan en el proceso de discusión. ES necesaria también la participación subsidiaria de estudiosos, centros de investigación y grupos sociales legítimamente interesados, porque ofrecen puntos de vista e informaciones que  no deben estar ausentes en una reflexión sobre el mejoramiento de la educación. La educación y la evaluación son procesos demasiado importantes para dejarse en manos de funcionarios gubernamentales y sus expertos, que sólo están transitoriamente y con un compromiso muy relativo en la administración educativa.

2. Ellos plantean una evaluación vertical, nosotros planteamos una evaluación horizontal pero también de abajo a arriba.

Para la burocracia de la educación, la evaluación consiste en colocarse en una especie de torre de observación y mirar desde arriba a los cientos de miles de maestros y estudiantes; medirlos y calificarlos como si fueran un conjunto enorme de mercancías, un capital humano robotizado y pasivo. Con base en los resultados, podrán –otra vez ellos- definir qué debe hacerse, cómo debe hacerse,  cuándo y cómo debe hacerse para obtener eso tan indefinido que la  “calidad”.  Es una evaluación que alienta la pasividad y la falta de dinamismo en la educación. Nosotros luchamos por una evaluación que libere y convierta en sujetos dinámicos, participativos e importantes a cada uno de los actores del proceso educativo. Esto requiere que sea horizontal el  diálogo de evaluación en cada una de las escuelas, luego entre los representantes de grupos de escuelas a nivel regional o estatal y, finalmente, el de representantes a nivel nacional. Porque sólo así se pueden generar consensos de profunda raíz y gran fuerza. Habrá, sin duda, temáticas, diagnósticos y propuestas similares, que surjan en la mayoría de las escuelas y, en consecuencia, serán predominantes en los siguientes niveles, pero otras temáticas y propuestas, aunque minoritarias, pueden contribuir a abrir nuevos horizontes. Son muy importantes porque pueden aportar elementos no considerados antes y posteriormente –cuando se valoren los resultados de las iniciativas que tuvieron mayor consenso-  serán parte de una reserva desde donde se pueden construir otras alternativas. Por otra parte, el diálogo verdaderamente horizontal es indispensable para cerrar el paso a las agendas que buscan imponerse, a los vicios del asambleismo o de las figuras mesiánicas en todos los  niveles. Se trata de que los niños y niñas pueden dar sus puntos de vista sobre qué está mal en su escuela, qué no funciona, qué falta, qué debe de cambiar, cómo pueden aprender mejor. Igual los maestros pueden ofrecer una visión crítica desde su perspectiva y aportar diagnósticos y propuestas e iniciativas. Los padres de familia tienen todo el derecho a preguntar, a ser informados, a dar sus opiniones, así como la comunidad puede y debe preguntarse junto  con maestros y estudiantes, cómo puede(n)  la(s) escuela(s) alimentar mejor los procesos de conocimiento a nivel comunitario.

3. Ellos plantean una evaluación autoritaria, nosotros insistimos en construir una evaluación democrática.

La evaluación que  los gobiernos y sus institutos llevan a cabo es instantánea,  su resultado se presenta como un número (de aciertos) o una clasificación (“Insuficiente, Elemental, Suficiente, Excelente”) y como definitiva, totalmente inapelable e infalible.  Ante ella sólo queda rebelarse o someterse, y la  gran mayoría se somete. Pero hay otra alternativa: nosotros planteamos que la evaluación verdadera es un proceso de sucesivas y múltiples aproximaciones. De la misma manera como evaluamos a los estudiantes: a lo largo de un periodo prolongado de tiempo, con instrumentos muy diversos (presentaciones, tareas, resúmenes, ensayos, maquetas, trabajo de laboratorio o de biblioteca, trabajo de campo) y acerca de temáticas muy diversas. De la misma manera la evaluación que proponemos es algo sobre lo que estudiantes y maestros y autoridades reflexionan durante meses, pero que  puede materializarse en un evento o dos anuales (de varios días de duración), dedicados específicamente a evaluar la escuela y su relación con la comunidad. Puede ser que las primeras discusiones sobre la problemática de la escuela sean muy vagas, poco sistematizadas, anecdóticas incluso, pero con la experiencia y el apoyo de talleres, conferencias, material de lectura apropiado, es posible convertir este proceso en una indagatoria con temáticas cada vez más definidas, con aportaciones precisas, con puntos de vista fundamentados en la experiencia propia pero también en lecturas y en los resultados de procesos en otras escuelas. Precisamente porque no es autoritario y no quiere convertirse en un autoritarismo de muchos, de asamblea, desconfía de las apreciaciones generales y definitivas y deja siempre preguntas y cuestiones abiertas, plantea la necesidad de seguir trabajando en los aspectos que se van perfilando como más importantes.

4. La evaluación que se nos impone es centralizada, nosotros exigimos respeto a la enorme diversidad de regiones y culturas propias de la identidad mexicana.

Con la evaluación, el centralismo autoritario se ha reforzado profundamente. El Ceneval evalúa desde la Ciudad de México a todos los jóvenes del país que pretenden ingresar a la educación media superior y superior; las agencias acreditadoras de programas de estudio de instituciones de educación superior se concentran en la Ciudad de México y en cada profesión existe sólo una agencia que se encarga de evaluar a todos los programas en todas las universidades e instituciones del país; el Instituto para la Evaluación de la Educación (INEE) –el nuevo Ceneval de la evaluación para los maestros- es también una institución centralizada y lo mismo ocurre en la prueba ENLACE y, a nivel internacional, la centralización de la prueba PISA. Y la Evaluación Universal refuerza aún más esta tendencia. La evaluación que queremos, por el contrario, al plantear que se trata de un proceso que comienza en cada escuela y que de allí pasa a nivel regional, estatal y nacional, plantea una evaluación con miles de puntos de partida distintos, de abajo hacia arriba, que crean convergencia de temáticas más importantes, diagnósticos, propuestas de solución.

5. Para lograr la calidad de  la educación parten del individuo, para mejorar la educación privilegiamos la  tarea colectiva.

Para mejorar la educación de los niños y jóvenes ENLACE evalúa a 15 millones cada año, cada uno por separado. Igual evalúa a cada escuela con el Programa Escuelas de Calidad, y ahora la Evaluación Universal busca hacer lo mismo con los maestros. Pero con eso dispersa en millones de gotas el enorme caudal de transformación que puede generar una discusión participativa escuela por escuela. La propuesta de un diálogo en cada escuela intenta recuperar precisamente el trabajo conjunto, una de las raíces más profundas de la especie humana. Juntos, en familias, grupos, comunidades; comemos, trabajamos, nos divertimos, aprendemos. Pero la educación evaluación individualizante marcha en sentido contrario a las tendencias sociales y humanas más importantes. Nos corresponde a los  maestros de hoy descubrir y desarrollar las múltiples formas que pueden adoptar los procesos colectivos que pueden devolverle a la educación y la evaluación su carácter profundamente colectivo. Y estos descubrimientos pueden venir de lugares inesperados. Recuérdese que alimentados por la curiosidad, un grupo de jóvenes indígenas había pedido a su profesor que les aplicara una prueba, “como en las escuelas de gobierno”, pues los exámenes era algo que ellos no conocían por participar en un sistema autónomo de educación. Sin mucho entusiasmo el profesor los complace y escribe un problema en el pizarrón. Al instante todos los jóvenes jalan sus sillas al centro del salón y animadamente comienzan a discutir el problema hasta que logran resolverlo. Contentos, los jóvenes pregunta al profesor si se habían portado bien, como lo hacían los estudiantes en las escuelas oficiales. El profesor les informó que no, que lo que hicieron no sólo no se hacía en esas escuelas sino que era fuertemente castigado (“copiar”). Los jóvenes quedaron atónitos e incrédulos: “esta es la manera más fácil de resolver problemas, siempre lo hacemos así, veinte ojos ven más solo dos.”

6. La evaluación que ellos proponen exacerba las diferencias para excluir, nosotros luchamos porque todas las niñas, niños y jóvenes puedan ejercer plenamente el derecho a la educación.

Cada nuevo instrumento e iniciativa de evaluación que se ha propuesto en estos últimos 25 años genera una nueva diferenciación entre las personas.  Frecuentemente se trata de una diferenciación artificial, basada en indicadores superficiales, que pretende sólo subrayar las diferencias entre las personas. Esto hace posible la selección de sólo unos cuantos aspirantes a la educación superior (CENEVAL), permite clasificar a millones de niños y jóvenes en distintos niveles (ENLACE), y afirma que puede identificar con unos cuantos reactivos de opción múltiple a quién es mejor profesor que otros (INEE en Evaluación Universal). Con esto se genera una cultura de la competencia por ser “mejor” que el otro, y no por aprender juntos; se refuerza la idea de que el “merito” es lo que hace personas a los humanos, y no se valora la solidaridad y la educación junto con otros; se justifica que a muchos se les niegue el derecho a seguir estudiando, en lugar de abrir las puertas de la educación a todos. Existen evidentemente diferencias entre las personas aunque estas generalmente no son tan grandes como las que generan las evaluaciones vigentes y además, no todas las diferencias se dan en términos de quienes aprenden y quienes no; entre los que se esfuerzan y los que no lo hacen. Las diferencias pueden reflejar desde inteligencias distintas, hasta falta de esfuerzo, pero también pueden ser resultado de condiciones familiares y comunitarias adversas y de escuelas y ambientes de aprendizaje deteriorados, muy lejanos a la responsabilidad de estudiantes y maestros. Por otra parte, las evaluaciones sólo registran diferencias (exageradas), sin que finalmente se sepa exactamente qué las causa. Nosotros planteamos que debe permitirse que las diferencias se manifiesten frente al proceso educativo y que como parte del proceso de evaluación se evalúe también qué genera la diferencia y cómo debe manejarse. No es lo mismo manejar la falta de motivación de un niño que el hecho de que sus padres no lo apoyan en el hogar. Además, las diferencias se pueden concebir de distinta manera: r como una riqueza (cuando se trata de talentos distintos), como un punto de partida (cuando permiten generar procesos solidarios al interior del grupo y la escuela) o como un verdadero obstáculo o deficiencia, que debe entonces tratarse adecuadamente.

En síntesis, a una educación y una evaluación deshumanizadas y hostiles, oponemos una educación y una evaluación que quiere ser profundamente social y humana.

EL GOBIERNO PERREDISTA DEL DF EN ALIANZA CON LOS CHARROS DEL SNTE

 

Un nuevo SNTE, la clave

Gilberto Guevara Niebla

El SNTE no sólo es un sindicato cupular y antidemocrático, es una estructura corporativa heredada del antiguo sistema político, que desde su origen fue dotada de condiciones y privilegios que atropellan los derechos laborales y los derechos humanos de los trabajadores, además de obstaculizar la modernización educativa.

Normas equívocas, atribuyen al SNTE y a sus dirigentes facultades excepcionales: primero, el Estado reconoce al SNTE como representación única de los trabajadores educativos; segundo, al recibir su plaza un trabajador pasa automáticamente a formar parte del SNTE sin que nadie le pida su opinión; tercero, la ley caracteriza como trabajadores de base a empleados que ocupan posiciones directivas (como el puesto de director, inspector o jefe de sector). Esto último trastorna el mecanismo jerárquico base del funcionamiento de toda organización social.

Por añadidura, 50 por ciento de las plazas generadas las controla el sindicato, y el personal con el cual opera la maquinaria sindical son trabajadores (muchos de ellos profesores) comisionados. Don Jaime Torres Bodet se quejaba amargamente de que todas las correas de transmisión que existían entre la autoridad educativa y las escuelas estuvieran controladas por el sindicato. Las mejores ideas pedagógicas se desnaturalizan en el camino, porque los intereses del sindicato –de no cambiar su estructura– no son, no han sido, ni serán los mismos que los de la autoridad.

El SNTE nació con todos los vicios del “sindicalismo charro”: antidemocracia sindical, control político de sus bases, intolerancia hacia la disidencia, corrupción, métodos gangsteriles, complicidad con el poder, etcétera. Pero la principal mercancía que ha vendido el SNTE al poder público es de naturaleza política.

Los líderes del SNTE viven de impresionar a los gobernantes. Lo primero que proclaman es que su sindicato es la organización sindical más grande del país, (aproximadamente 1.2 millones de miembros, aunque los líderes sindicales dicen que son 1.8) además, el sindicato de trabajadores de la educación presume de que la mayoría de sus miembros, en tanto maestros, son líderes naturales de las comunidades en que trabajan, por tanto, el SNTE puede ser un factor determinante en cualquier elección.

Se trata de un poder aparentemente formidable y con él apoyan o amenazan a los gobernantes federales y locales. Lo que no dicen, desde luego, es que los líderes del sindicato no cuentan con el consenso de sus bases. ¿Porqué no preguntar a los trabajadores qué opinan de la presidenta del SNTE? Tristemente, los líderes del SNTE son, en México, personas desprestigiadas que han devenido símbolo del sindicalismo corrupto, predador y rapaz que ha generado una sociedad evidentemente enferma.

Lo más alarmante es que la autonomía de la educación es recurrentemente violada por este sindicato político cuya influencia sobre el funcionamiento del sistema educativo es indudable. Este cuadro se ha agravado con la creación del Panal, partido político creado por la lideresa del sindicato, que se ha presentado como el partido de los maestros y se ha construido con recursos financieros provenientes de las cuotas o con dinero canalizado subterráneamente por la misma SEP. El caso es que con esto se ha atropellado todo principio moral o jurídico, mientras gobernantes y sociedad se mantienen como meros espectadores del desastre educativo.

El gobierno se exhibe una vez más al servicio del poderío de Elba Esther Gordillo, acusan

Viola el Panal derechos humanos de los niños, denuncian diputados

Riesgo de que el SNTE, una de las organizaciones más corruptas, ensucie comicios de 2012, dicen

Periódico La Jornada
Sábado 22 de enero de 2011, p. 5

La intervención proselitista del Partido Nueva Alianza (Panal) en escuelas de Baja California y el estado de México manifiesta la complacencia que el gobierno federal aplica en su relación con Elba Esther Gordillo, y conlleva el grave riesgo político de ensuciar los comicios de 2012 si el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se inclina por cualquiera de los candidatos a la Presidencia, advirtieron diputados de PRI, PRD y PT.

Manifestaron indignación por la actividad subrepticia del Panal, y exigieron al gobierno federal que intervenga retirando recursos económicos al magisterio oficial que se usan para favorecer el crecimiento del partido que formó Elba Esther Gordillo.

Enoé Uranga, Enrique Ibarra y Jorge Rojo consideraron que el Congreso estaría en falta si no reforma la Ley General de Educación con objeto de acotar las actividades del SNTE, una de las organizaciones más corruptas y que peor daño han generado en el ámbito educativo.

Uranga (PRD) señaló que hay una clarísima violación a las reglas electorales al utilizarse niños como herramienta proselitista.

Es simplemente una bofetada en relación con su propio discurso, en relación con la educación. Los niños no les significan más que un simple objeto para promoverse electoralmente.

–¿Qué manifiesta el proselitismo político en primarias?

–Los niños son usados no sólo en su inocencia y el desconocimiento del tema político, sino que se aprovecha la imagen que tienen de sus maestros como autoridad. Eso es una clara violación a sus derechos humanos y a partir de la imagen de autoridad que tienen los maestros, lo que obligaría a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a hacer una revisión.

–¿El Congreso deberá revisar el uso que hace el SNTE de los recursos federales?

–Ya pasamos a ser señalados por la ONU en materia de educación, en una marca específica que han elaborado sobre desarrollo, donde se pone énfasis en que el SNTE es el principal factor que impide el que subamos nuestro nivel educativo.

Están muy claros los vicios y la perversión que hay en el contubernio de las distintas esferas del poder con Elba Esther Gordillo. Veo con duda que podamos hacer lo necesario: sabemos cuáles son las reformas que debemos hacer, qué medidas legislativas y presupuestales se deben asumir en términos de política pública.

El priísta Jorge Rojo García de Alba advirtió que no hay disposición real para enfrentar al SNTE. Hay un indicador, es una perversa relación política y la falta de disposición de todos los actores para resolverlo, afirmó.

–¿Hay simulación gubernamental en relación con el SNTE?

–¡Es indignante! ¡Qué futuro tenemos como país si la educación está en manos de intereses y de poderes fácticos, como es la dirigencia del SNTE!

También Enrique Ibarra (PT) la emprendió contra el magisterio oficial, porque “francamente es deplorable que la SEP se exhiba una vez más al servicio del SNTE y del poderío de Elba Es-ther Gordillo, en detrimento no sólo de la equidad en las campañas electorales y en franca violación a la ley electoral, sino también de la propia calidad de la educación y que incumpla con una de las tareas fundamentales que tiene el Estado mexicano, que es la impartición de enseñanza de calidad, y es donde se mantiene una de las mayores deficiencias del gobierno.

El Congreso como contrapeso del Ejecutivo no puede ser ajeno a esas anomalías, que tienen una repercusión altamente negativa para la sociedad, como lo es la deserción escolar. Como todo mundo sabe, la relación que hay entre el sindicato y el Panal pervierte la misión de educar, formar las nuevas generaciones, y alienta el mercantilismo

 

 

La privatización de la escuela pública

Soledad Loaeza

La distribución de propaganda del Partido Nueva Alianza (Panal) entre los alumnos de primaria de las escuelas de Baja California Sur, que reportó La Jornada (17/01/2011), es una de las expresiones más grotescas de la debilidad gubernamental y de la arrogancia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y de su lideresa. Es también una prueba de que las corporaciones del antiguo régimen son hoy tanto o más poderosas que en el pasado, y un lastre para nuestra frágil democracia. No obstante, lo más escandaloso de este caso es que una vez más los maestros del sistema público han demostrado que sus intereses particulares están por encima de su responsabilidad magisterial, y del interés del niño, o de la niña. De esta manera, se está imponiendo la privatización de la educación pública; y yo me pregunto, ¿cuál puede ser la autoridad moral de un maestro que está movido fundamentalmente por la determinación de defender la presencia de un partido que no tiene ideología propia, que es un parásito del SNTE, cuyos recursos sostienen las tácticas de movilización partidista y las estrategias electorales? En lugar de que sean líderes de sus comunidades por sus virtudes, son individuos poderosos que se imponen por el temor que infunden –por ejemplo, de suspender clases si no se les dan las posiciones que exigen en el gobierno, como ocurrió recientemente en Tamaulipas–, o por las componendas que proponen –comisiones a cambio de buenas calificaciones–. Basta aplicar un examen de ortografía, de matemáticas o de historia de México a un grupo de adolescentes, para comprobar el elevadísimo costo que el poder del sindicato de maestros ha significado para nuestras niñas y niños. Basta escuchar las entrevistas espontáneas a simples transeúntes, para no mencionar a muchos de nuestros legisladores, cuya capacidad de expresión verbal es nula, que transmiten la radio y la televisión, para preguntarnos ¿qué hemos hecho de la educación?

Por estas y muchas otras razones resulta indignante que ante el reporte de las actividades del Panal en las escuelas de Baja California Sur, por una parte, las autoridades educativas nacionales y locales reaccionen timoratas y se escuden en un Yo no sé, voy a ver, y por la otra, el partido de Elba Ester Gordillo sostenga que está actuando a favor de los derechos de los niños. De veras que se están riendo de nosotros en nuestras barbas. ¿Derecho a qué? ¿A ser un vehículo para que ese partido, que no tiene más aspiración que alimentar la capacidad de influencia de su lideresa, obtenga información sobre los padres de familia? ¿Derecho a tomar como modelo de comportamiento ejemplar a los líderes magisteriales? ¿Derecho a las clases de civismo que imparte día con día un partido al que sólo le interesa medrar del cambio democrático, y que cuando así lo hace corroe esas mismas instituciones que le han permitido florecer? ¿Derecho a aprender que la política es sólo abuso?

Hubo un tiempo en que la educación pública era considerada una prioridad del país próspero, democrático y optimista que queríamos construir. Recordemos simplemente los recursos invertidos en libros de texto, desayunos escolares, construcción de escuelas. Hoy, sin embargo, este tema fundamental para el futuro ha sido relegado a segundo, si no es que a tercer término, frente a los intereses de corto plazo de los maestros, como lo demuestran los análisis de Gilberto Guevara Niebla y los resultados de la prueba PISA. El deterioro de la educación pública está estrechamente asociado con la privatización, es decir, con el hecho de que el SNTE se ha apropiado de ella, para transferirla al Panal, su brazo electoral. Y este partido la utiliza para negociar con otros partidos apoyo a sus muy particulares demandas. ¿Qué puede enseñar a los niños un gremio que mira con toda naturalidad cómo su dirigente pasa de una alianza con el PAN a otra con el PRI, sin ningún tipo de explicación?

La buena disposición de los gobiernos panistas a ceder la escuela pública al SNTE refleja muchas cosas, pero entre otras la más perversa es el desprecio que al PAN siempre le ha inspirado la educación pública, en la que no cree ni ha creído jamás. Ingenuamente se ha aferrado al prejuicio de que la educación privada es mejor, y piensa que así es porque ahí no hay sindicatos ni derechos para los maestros. Lo peor de todo es que el desastre educativo no se detiene en las puertas de la escuela privada, ni siquiera porque está al abrigo del SNTE. Pero los panistas, y una proporción importante de las clases medias, así lo creen, sin más fundamento que su propio y acendrado antisindicalismo. Por esa razón, ¿qué puede importarles lo que pase en las escuelas públicas? “Al fin que –dirán los panistas– siempre han sido malas”.